Reflexions

La libreta roja

Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí. Es increíble el montón de vivencias que día a día el universo nos regala y que incluso pueden pasar por delante de manera inadvertida simplemente porque no hemos sido suficientemente conscientes. Fue precisamente para evitar estas «fugas de vida» que hace unas semanas me compré una libreta de color rojo para poder anotar en tiempo real, hechos más o menos destacables que se van sucediendo en mi camino. A veces no se trata tanto de situaciones concretas sino de pensamientos que te sorprenden justo cuando cruzas una calle o cuando recuerdas el sueño de la última noche.

Vuelvo a retomar el hilo, que me disperso …

El caso es que esta libreta es una magnífica herramienta para poder estar ahora mismo recordando con vosotros lo que han sido estas semanas y, más concretamente, como se está desarrollando mi tratamiento. Ojalá que lo que explique pueda ayudar o prevenir a quien desgraciadamente, o porqué no decirlo «afortunadamente», se puede encontrar ante un cáncer de mama. Desconozco si mi experiencia puede ser de utilidad para otros tipos de cáncer.

Esto va sobre ruedas! Ya hace un embarazo desde que todo comenzó, ciertamente han sido nueve meses intensos en todos los sentidos. To be short, podría describirlo como físicamente duros y mentalmente fuertes. No sé si la fuerza sale de la supervivencia o si viene de serie, pero seguro que se puede trabajar. En mi caso diría que se han fusionado ambas circunstancias.

Creo recordar que yo ya comentaba que estaba haciendo radio después de haber cumplido un largo ciclo de sesiones de quimioterapia, pues bien, ya he terminado con 25 días seguidos de radioterapia abrasiva yuhuuuuu !!! Bendigo a la misteriosa e inteligentísima Madame Curie por la aportación que nos hizo con sus trabajos de investigación en torno a la radioctividad, pero eso no quita que ahora mismo también exclame para que alguna otra mente brillante encuentre la manera de curar sin dejarte literalmente la piel. Soy adicta al aloe vera y aquí si que no sé a quién dar las gracias. No me suena ninguna Madame Vera, que no sea la actriz española más liberal, sensual e internacional de la transición. Seguro que ella también tiene una planta de aloe aunque sea en un rincón del jardín. Yo cuando tenga mi casita blanca, no faltará este arbusto junto a la valla de acebuche y de las aromáticas. Cuatro veces al día me aplico el jugo puro de estas hojas y siento como rebaja el ardor y tirantez de la piel de los pechos y escote, ahora mismo un volcán de lava roja que se expande  hasta debajo del brazo y que me recuerda que estoy en tratamiento. De algo tenía que quejarme, no?, si no cualquiera que me lea pensará que soy un fraude de enferma jajajaj. Veis como no hay que asustarse ni asustar?. También es verdad que yo, personalmente, tengo una gran habilidad para borrar de mi memoria lo que no me interesa o lo que me ha hecho daño. 

Pues, si, ya se ha terminado la radio y ahora se previene que en seis semanas mi piel se regenere y luzca como nunca! Todo lo que nuestro cuerpo renueva, lo hace como una fuerza brutal. De ello dan fe mis cejas ya pobladas, unas pestañas largas y densas y mi querido y voluminoso pelo que ya me permite dejar aparcada la mochila (nunca he sabido decirle peluca).

Más buenas noticias…. Después de una semana de tacs, analíticas, gammagrafía ósea y largos días de espera para presentar los resultados a la doctora, se confirma que la amistad y la familia definitivamente curan !!! Tal como lo oís, estoy de PM !!! Primera ITV pasada con buena nota! Enhorabuena por la parte que os toca, que es mucha! Y aquí me podría extender en diez mil agradecimientos, pero soy tan inmensamente afortunada que me faltarían folios para escribir nombres y apellidos. De todos modos éste ha sido para mí el año de la amistad. Desconocia el tesoro que tenía y la belleza tan grande de los hombres y mujeres que me están acompañando en el proceso. Ellos ya saben quiénes son y no necesitan alimentar su ego con menciones ni medallas.

La próxima semana comienza la cuarta fase: la hormonoterapia. Cinco años con una pastilla diaria de hormonas que se encargará de detener definitivamente la actividad de mis ovarios y consecuentemente, vendrán más sofocos, irritabilidad y algún que otro trastorno que me encargaré de compensar con ejercicio, cenas de amigos, bailes de madrugada y amor, mucho amor!!
Y aquí estoy yo, en la antesala de mi nueva vida, contenta de poder haceros un resumen de todo y muy agradecida de sentiros tan cerca!

Love U all!

Gracias, gracias, gracias y Mucha salud!

 

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